La Viña distribuirá más de 3.000 Guías de la Cocina Ideal a los establecimientos asociados de toda la Comunidad de Madrid
Entradas y salidas independientes para alimentos y residuos, cámaras independientes para los diferentes tipos de alimentos, instalaciones de fácil limpieza y la existencia de diferentes pilas de uso para lavado de útiles, verduras y lavado de manos, serán algunas de las características a tener en cuenta para el diseño y distribución de las cocinas.
La Viña continúa con la línea de investigación que desarrolla desde hace ya varios años. En esta ocasión, la Asociación Empresarial de Hostelería de la Comunidad de Madrid ha presentado esta misma mañana la Guía “En busca de la Cocina Ideal”, un sencillo y didáctico manual que pretende orientar al empresario a la hora de diseñar y distribuir los espacios de los establecimientos de Hostelería, especialmente en lo que se refiere a las cocinas y dependencias de los trabajadores. La Viña distribuirá más de 3.000 Guías “En busca de la Cocina Ideal” entre todos sus asociados de la Comunidad de Madrid.
En esta búsqueda indefinida de la cocina ideal, las posibilidades son tan diversas que no es posible establecer un único prototipo de cocina ideal; sin embargo, existen algunas características básicas que deberían encontrarse siempre presentes en las cocinas, tanto para cumplir la normativa vigente (disponer de cocina, almacén, cuarto de basuras, servicios para el público, vestuarios y servicios para el personal) como para facilitar el correcto desarrollo de la actividad hostelera, salvaguardando la seguridad alimentaria y laboral. Para ello, la cocina ideal debería estar dotada, entre muchas otras cosas, de una infraestructura específica con algunas características como:
- Entradas y salidas independientes para alimentos y residuos.
- Cámaras independientes para los diferentes tipos de alimentos.
- Instalaciones de fácil limpieza.
- Diferentes pilas en uso (lavado de útiles, lavado de verduras y lavado de manos).
La Guía recoge además cinco modelos de dependencias hosteleras, el primero de ellos un modelo-tipo diseñado por los técnicos de La Viña, que representa lo que éstos considerarían como el modelo más aproximado al “ideal”, y cuatro modelos de cocinas reales, de diferentes tamaños y estructuras, con los que intentan transmitir que no influye solamente el espacio en la seguridad y correcta distribución de las cocinas, sino que también es fundamental la estructura y distribución de dependencias y utillaje.
Con esta iniciativa, La Viña pretende facilitarle al hostelero un manual de referencia y consulta para diseñar y distribuir los espacios, en función de las necesidades concretas de cada empresario y de su establecimiento.
La tendencia general en los establecimientos hosteleros es la de otorgar prioridad a la sala sobre la cocina en la distribución de espacios. Sin embargo, no hay que perder de vista que la proporción ideal, para el correcto funcionamiento del local, es que el espacio dedicado en cocina, por cada silla que se tenga en el comedor, es de 0,7 m2, lo que nos indica que necesitaríamos como mínimo entre 16 y 20 m2 para servir un salón de 20-30 comensales. Evidentemente, estas dimensiones podrán reducirse o ampliarse en función de la actividad que desarrolle cada establecimiento, siendo diferente el que ofrece una carta completa de restaurante al establecimiento que únicamente ofrece pinchos. Esta y otras muchas referencias se pueden encontrar en la Guía de la Cocina Ideal elaborada por La Viña.
En cuanto a las características constructivas, La Guía “En Busca de la Cocina Ideal” recomienda para las cocinas industriales el uso de superficies y útiles de acero inoxidable, de forma que sean de fácil limpieza y desinfección. El documento recoge, a su vez, algunos consejos y directrices para garantizar la salud y seguridad laboral de los trabadores. De esta forma, se aconseja que los techos sean de una altura mínima de 2,5 metros desde el piso hasta el techo, que cada trabajador disponga de 2m2 de superficie libre y de 10m3 de volumen no ocupado por trabajador. El ancho mínimo de las puertas debe ser de 80 cm, en el caso de una única hoja, y de 60 cm cuando sean de dos hojas. De forma general, las instalaciones deberán disponer de sistema de detección de incendios en la cocina, almacén y cuarto de basuras, y de sistemas de extinción automáticos en recintos bajo rasante.
Este manual de La Viña pretende recoger las características y principios referidos a la cocina e instalaciones para que pueda servir de orientación a la hora de elegir los locales o de distribuir y diseñar los espacios. Desde La Viña estamos seguros que resultará de gran utilidad para todos los empresarios de hostelería que se encuentren inmersos en un proyecto de tal envergadura.
La Asociación Empresarial de Hostelería de la Comunidad de Madrid, La Viña, nace en 1882 con el objetivo de convertirse en lo que es hoy, la interlocutora y representante de las empresas del sector ante las Administraciones Locales, Autonómicas y Estatales. La Viña tiene en la actualidad más de 3.000 asociados a los que ofrece servicios de asesoramiento en todos los ámbitos de su actividad.
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Nota de Prensa enviada por:
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- Empresa: La Viña - (Asociación Empresarial de Hostelería de la Comunidad de Madrid)
- Persona de Contacto: Marga Míguez
- Forma de Contacto: Tlf: 914294710 / comunicacion@hosteleriamadrid.com
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